jueves, 15 de marzo de 2012

Patrimonio Cultural

    “Patrimonio cultural es el conjunto de bienes muebles e inmuebles, materiales e inmateriales, de propiedad de particulares o de instituciones u organismos públicos  o semi públicos que tenga valor excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte, de la ciencia y  de la cultura y por lo tanto sean dignos de ser conservados y considerados para la nación”
  Unesco, A.C (1992). Declaracion de Caracas. Caracas, Venezuela.

El mundo de hoy se caracteriza por tener un orden en el que los países y regiones forman alianzas para participar en proyectos sociales, económicos y culturales en conjunto. Este fenómeno es conocido con el nombre de globalización.  Uno de los aspectos que más se ve afectado por la globalización es el patrimonio cultural, que según Lezama (2004), abarca un amplio rango de características que va desde considerar toda expresión artística de la sociedad como parte de la cultura, hasta la determinación oficial de selectos elementos como Patrimonio Cultural. Los países, a través de las llamadas “denominaciones de origen” podrán indentificar en la comunidad internacional como productos únicos, es decir irrepetibles a nivel mundial, las producciones provenientes de sus regiones, en razón de los factores geográficos, climáticos y topográficos, incluidos los recursos humanos.

Este fenómeno se ha reflejado en los tratados internacionales de Comercio (los ADPIC de la OMC y en los TLC suscritos entre paises latinoamericanos y naciones del primer mundo), en los cuales dentro del capitulo de “signos distintivos” han incluido las denominaciones geográficas, que se dividen en  indicaciones geográficas y denominaciones de origen; las primeras aluden a la zona, región o país donde se produce o comercializa un determinado producto, como cuando se indica “Hecho en:..., ó Comercializado en :...”; las segundas indican la región o área de un país que imprime al producto cualidades únicas e irrepetibles respecto a las que pueda presentar un producto similar proveniente de otra región. A nivel de la Subregión Andina en la Decisión 486 de 2000, se reglamentan las Denominaciones de Origen para los países de la C.AN.  (Confederación Andina de Naciones) Se trata de un signo distintivo consistente en una   leyenda con la cual los fabricantes de cada región pueden indicar al lado de su propia marca, que su producto es único a nivel mundial. 

El valor agregado de la denominación de origen reside en que el consumidor que pretende adquirir dichos productos, sabe que se encuentra frente a un bien que sólo se genera en una zona determinada del mundo y que se fabrica en unas condiciones particulares con un estándar de calidad definido por una marca certificada. Para obtener la autorizacion de usar la Denominacion de Origen, los fabricantes de la region deben  presentar una solicitud ante la autoridad nacional competente, en la cual describan cuáles son las características distintivas de sus productos y sus elementos diferenciadores respecto a los homólogos  generados en otras regiones; verificada la singularidad por el organismo competente, éste otorga a todos los fabricantes de la zona la facultad de identificar sus productos con la leyenda “Denominación de origen Certificada”, la cual debe acompanarse de una Marca de Certificación, cuyo titular avala que todos los productos de esa región, son elaborados con los estándares que dieron lugar al otorgamiento del privilegio.

En el ámbito nacional, se evidencia la  tendencia incipiente de obtener denominaciones de origen para sus productos mas representativos,  como “Café de Colombia, el Sombrero vueltiao, el Bocadillo veleño, o al Cerámica del Carmen de Viboral en Antioquia”, entre otros. Países como Cuba se han apoyado en  las denominaciones de origen de sus rones y tabacos, para posicionarlos comercialmente en el mercado mundial, en donde son altamente demandados. Similar experiencia se ha presentado en el Perú, con los productos gastronómicos y otros derivados de las manifestaciones culturales de sus comunidades ancestrales.  Productos peruanos certificados

El objetivo nacional debería ser proteger bajo las normas de denominaciones de origen la totalidad de los productos fabricados como sustrato de una tradición cultural y ancestral, lo cual les imprime un valor asociado al Patrimonio Cultural del respectivo país. Con lo cual además se lograría que  los conocimientos de las comunidades autóctonas y locales, obtengan una protección frente a los países más desarrollados, quienes pretenden servirse de ellas para expandir su radio de acción económica en contra de los valores tradicionales de dichas comunidades y de su patrimonio ecológico y ambiental. En el mundo globalizado, los bienes, productos culturales y manifestaciones de las comunidades autóctonas y locales, serán los que agreguen valor al patrimonio cultural de cada país, en cuanto reflejen su idiosincrasia y marquen la pauta diferenciadora entre las naciones
 

Competencias Comunicativas

1.¿Cuáles son las causas para que Ángel y Henry no puedan comunicarse de manera eficiente?
Las principales causas en la malinterpretación del mensaje son:
Los cinco principios para precisar la codificación del mensaje no fueron tomados en cuenta; el mensaje no fue pertinente por lo que no se seleccionó cuidadosamente el momento y el lugar para emitirlo; en cuanto a la sencillez, el mensaje fue corto y confuso; la organización del mensaje no facilitó su comprensión por lo cual ésta no se desarrolló de la manera indicada; no hubo la repetición debido a que la conversación se presentó de manera informal y el enfoque no cumplió su función.
 -La  transmisión del mensaje se realizó de manera personal pero su canal para difundirlo y el momento no fueron oportunos.
 - Otra de las causas que generaron este mal entendido fueron las barreras de comunicación que se presentaron de forma personal; debido a que las emociones de ambos agentes afectaron la manera de enviar y recibir el mensaje; físicas, dado que la conversación se llevó a cabo en un bar, que no es un lugar adecuado para elaborar una conversación formal o profesional; y semántica ya que el mensaje no fue claro teniendo un significado diferente para las dos personas involucradas en esta.
 - La decodificación de este mensaje se efectuó de manera incorrecta porque no fue la esperada por Ángel (emisor) siendo rechazada por el receptor, generando una problemática sin una adecuada retroalimentación por que el uso que se le dio a la información fue tan poco claro como el mensaje emitido.
Lo ideal es utilizar códigos comprensibles, tanto para el receptor como el emisor, para que el mensaje sea bien comprendido y no se generen, como lo señalan Sierra y Vanegas y los “problemas que traen como consecuencias los tan frecuentes malentendidos y fallas de comunicación” (Sierra & Vanegas, 2011, pp. 74-79)

2.¿Qué sugeriría usted al director para que se comunique efectivamente con Henry?
El Director, como emisor del mensaje, no tuvo en cuenta varios aspectos fundamentales para la comunicación efectiva:
-Por un lado, la utilización del lenguaje coloquial es inapropiada en el contexto laboral, pues éste es de carácter formal y no debía ser transmitido en un ambiente informal.
-Las barreras semánticas son manifiestas en este caso, el significado del mensaje es diferente para el emisor y para el receptor, y por lo tanto la decodificación fue imperfecta, no fue comprendido ni el uso fue el apropiado.
-El mensaje no tuvo en cuenta al receptor, no fue pensado con antelación, ni se organizó cuidadosamente, éstos son aspectos que debió tomar en cuenta el director antes de responder el interrogante de Henry, quien por su parte no debió haber planteado una pregunta relacionada con su desempeño profesional en un ambiente informal y de manera intempestiva.
-El mensaje no fue aceptado por el Henry y la retroalimentación, necesaria para completar el circuito de la comunicación, no fue útil ni descriptiva (no enriqueció la información, ni indagó en el significado), específica u oportuna (no era el momento ni el lugar indicado para realizarla).

3.¿Cuál fue la intencionalidad del Director Ángel, al responder a Henry: “lo haces como nadie”?
La intención del director con la expresión “lo haces como nadie” era halagarlo por su excepcional trabajo durante el rodaje de la escena. Sin embargo, utilizó un texto en términos de su propio marco de referencia, el lenguaje coloquial es impropio en el contexto laboral. Las barreras semánticas se pueden superar utilizando un lenguaje pertinente y neutro, el director con su incorrecta forma expresiva, hizo que el mensaje no fuera recibido con las intenciones que se transmitió. Por eso es tan importante, según Sierra y Vanegas (2011), elegir el tipo de codificación que le damos al mensaje para que el receptor logre decodificarlo, aceptarlo y usarlo dentro de sus términos, para así obtener la retroalimentación oportuna y eficaz de parte del receptor inicial del mensaje.

4.¿Por qué el significado de las palabras tiene que ver una comunicación efectiva?
El significado personal de las palabras es fundamental a la hora de comunicarnos, pues siempre existen barreras de tipo: personal, física y semántica que pueden generar errores en el proceso si no se tienen en cuenta. Las barreras semánticas aparecen cuando el significado no es el mismo para el emisor que para el receptor, ya que cada uno puede darles diferentes significados y no existirá una comunicación efectiva. Las de tipo personal tienen que ver con las con las emociones, valores y hábitos de cada individuo. Y por último, las físicas aparecen con las interferencias en la comunicación debido al ambiente en donde se realiza (Sierra & Vanegas, 2011). En este caso, hubo barreras de los tres tipos: por un lado físicas, pues el bar es un lugar ruidoso y tumultoso en el cual se pueden presentar malos entendidos por las interferencias; personales, pues es evidente que ninguno de los agentes en la comunicación fueron conscientes de que era el lugar y momento inapropiado para plantear y responder la pregunta inicial; y semánticas, pues por el bagaje cultural de cada uno de los agentes, era impertinente utilizar una expresión coloquial que se puede prestar para múltiples interpretaciones.


Patrimonio Arquitectónico

 El patrimonio cultural, reflejado en el patrimonio arquitectónico, es para cada comunidad memoria de su pasado, su conciencia como comunidad y define una identidad que la relaciona con dicho pasado desde el presente; este patrimonio arquitectónico impreso en el paisaje cultural pone en evidencia la existencia tangible en el medio ambiente que nos rodea, según Garré (2001) dicho paisaje refleja el testimonio de todas las culturas que históricamente han desarrollado este paisaje modificandolo  desde sus orígenes hasta la actualidad, dando como resultado la imagen cultural de una región.

     La recuperación de la arquitectura histórica, es la recuperación de parte de la cultura del pueblo donde esta ubicada como lo señalan Codoñer; Barchino; Torres; Guillen; Nauleon (2005), y la recuperación de la importancia de la preservación de nuestro  patrimonio  surge de su valor como testimonio de  fenómenos culturales, y como elemento que mantiene la unión de un determinado grupo,  manifestando los valores desarrollados en el tiempo como acciones válidas de un proceso histórico, y que podrán serlo en el futuro.

       Dentro del patrimonio arquitectónico encontramos edificios, casas, monumentos y ruinas que deben ser identificadas, clasificadas y posteriormente registradas ya sea para realizar una restauración, o una preservacion del inmueble;  la clasificación de un bien inmueble debe estar siempre fundamentada por la posibilidad que constituyan testimonios documentales de naturaleza histórica, sociológica, arquitectónica, arqueológica, artística, científica o técnica y según criterios de autenticidad calidad y originalidad (Rinaldi y Silvage, 2002); esta clasificación debe ser realizada por el estado nacional, provincial o municipal, o por las instituciones públicas y privadas locales las más activas en promover la identificación y clasificación de los bienes y a partir de estas, la herramienta que permite operar sobre el bien inmueble declarado patrimonio arquitectónico es la confección de un registro, este posibilita el conocimiento de su estado y permite desarrollar acciones tendientes a su preservación o rescate.

      El objetivo del rescate es la conservación, entendida como una  constante labor de mantenimiento y consolidación. Sin embargo, la conservación debe ser activa para su inserción en el contexto sociocultural local y nacional. Al catalogar un monumento se debe evitar fosilizarlo, es decir , que su fin no sea inútil,  procurando con el debido respeto incorporarle elementos contemporáneos que permitan adaptarlo al nuevo uso (Zurita, 2010), paralelamente se deben realizar tareas de promoción, difusión y puesta en valor del bien,  hoy es inevitable  la necesidad de encarar una política de rescate y preservación del patrimonio arquitectónico, y de recreación de los gestos comunitarios nacidos en la sociedad a lo largo de toda su historia, no separado del mejoramiento de la calidad de vida; como lo menciona Garré (2001).
      
     La sociedad se debe concientizar sobre la importancia del patrimonio arquitectónico para poder tomar decisiones y lograr preservar la identidad de un pueblo y sus raíces, del mismo modo, la conservación debe partir de una política de Estado tendiente a brindar soluciones para la salvaguarda del patrimonio arquitectónico esencial para la nación.



 “La historia no es solo una ciencia sino también, una forma de recuerdo”. 

Walter Benjamín. 

miércoles, 14 de marzo de 2012

Patrimonio Cultural Virtual


Las herramientas virtuales y las tecnologías de la comunicación han trascendido de una manera tan amplia a todos los entornos y contextos que no podía faltar en el estudio del Patrimonio Cultural utilizando algunas herramientas gráficas aplicadas a la realidad aumentada y a la realidad inmersiva, ofrecen un modo de aproximación autónomo y participativo, mejorando la apreciación del patrimonio cultural material e inmaterial de lugares distancias en el espacio real, pero cercanos en el virtual. A partir de estas nuevas herramientas incrementamos la capacidad de investigar desde la propia experiencia de perceción a través de dispositivos futuros que permiten al usuario interactuar en tiempo real.


Dada la dificultad para acceder en el espacio real a lugares restringidos al público general, o considerados como patrimonio, las herramientas tecnológicas nos abren una nueva posibilidad para investigar de manera cercana por medio de la exploración virtual. Es aquí donde encontramos que algunas tecnologías puramente gráficas permitiendo  llegar a una realidad virtual, interactuando  casi de manera real con lugares lejanos e intercambiando comunicación e información. La virtualidad puede llegar a superar las barreras de accesibilidad visual en un lugar concreto derivados de la distancia, factores ambientales, discapacidad o discriminación  visual.

La cultura digital y virtual han dado un vuelco a la manera  tradicional de acceder y transferir  al  conocimiento ampliando de una manera mas didáctica el estudio de museos o bienes patrimoniales.

Los recursos como maquetas táctiles, signoguías o audoiguías, implementados en lugares de mayor afluencia como los museos o casa de Cultura, constituyen una tendencia en auge. Por ejemplo podemos ver reconstrucciones de lugares históricos que por su deterioro o aislamiento son inaccesibles en el espacio y tiempo real, o estudiar su evolución en diferentes momentos históricos. 

Por otro lado la realidad aumentada nos permite combinar lo virtual con lo real incluyendo elementos que pueden ampliar nuestras percepciones, o simulando el patrimonio cultural inmanterial.

Podemos concluir que las tecnologías gráficas de última generación en diferentes disciplinas del conocimiento y en particular el Patrimonio Cultural permiten estimular e interpretar modelos explicativos más ajustados a la realidad; un factor decisivo para acceder y usar los entornos patrimoniales es el análisis de las tecnologías incorporadas en nuevos soportes y productos aumentando esta cada día de manera desproporcionada mientras que la intervención y cuidado de los bienes patrimoniales son cada día mas lentos. La integración de estos productos tecnológicos en este campo presentan por un lado el interés de estimular la participación del conocimiento activo y por otro estas experiencias motivan, divierten y atraen, suponen un reto en la manera como se maneja y se aprende, construyendo de manera activa el conocimiento del patrimonio. (Puyuelo Marina, Val Monica, Merino Lola, Filep Francisco, Representaciones Virtuales y otros Recursos Técnicos en la Accesibilidad al Patrimonio Cultural).

Globalización e Identidad Cultural

El mundo de hoy se caracteriza por tener un orden en el que las naciones, grandes y chicas, hacen uniones para participar en un proyecto social, económico y cultural en conjunto, conocido con el nombre de globalización. Esta integración internacional trae consecuencias tanto positivas como negativas a la sociedad, pues la forma de vivir de la gente en cada rincón del mundo esta cada vez más asociada de manera instantánea. Uno de los aspectos que más se ve afectado es el patrimonio cultural, que según Lezama (2004), abarca un amplio rango de características que va desde considerar toda expresión artística de la sociedad como parte de la cultura, hasta la determinación oficial de selectos elementos como “monumentos históricos”.

El conjunto de herencias y actividades culturales sufre cambios y se desestabiliza, como lo señala Marín (2002), con el surgimiento de nuevas tecnologías que involucran desde juegos de video hasta Internet. Es así como las grandes multinacionales convierten el patrimonio cultural en simple mercancía que se vende a través de mega proyectos que dejan beneficios económicos a unos pocos, como en el caso de los parques de diversiones. Es entonces, donde la actividad cultural debe reinventar sus tradiciones para poder sobrevivir en un mundo lleno de injusticias y mutaciones de los valores tradicionales de la sociedad.

Cabe anotar, que el proceso de la industrialización de la cultura tiene su origen en los años 50s (Wernier, 1999), y está asociado a la expansión de los mercados. Es decir, existe un desarrollo económico que conjuga creación, producción y comercialización de bienes y servicios de carácter artístico. Es importante pensar ¿Quién y cómo realmente se encarga de la expansión de esta industria en un mundo globalizado? ¿Cuáles son los derechos sobre la propiedad intelectual en un contexto de industrialización de la cultura? Todo esto con miras a estar conscientes de lo fundamental que es preservar la cultura para la sobrevivencia de la gran riqueza que tiene la humanidad que será transmitida a las generaciones presentes y futuras.

El proceso de globalización debe ser pensando desde muchas perspectivas y es importante que los gobiernos adopten medidas para que este en vez de volverse un problema para la sociedad, contribuye al mejoramiento de esta. Medidas que deben ser pensadas desde la preservación de la biodiversidad y la diversidad cultural. Igualmente, las grandes multinacionales y las pequeñas empresas nacionales tienen una gran responsabilidad de responder por las preguntas que se plantean para contrarrestar los efectos de la globalización, y tienen que ponerse en la tarea de tratar estos temas de una manera diferente, ya que como es una actividad que no se compara con mercancía ni con servicios regulares, debe recibir un tratamiento excepcional que la proteja.

martes, 13 de marzo de 2012

Denominaciones de Origen y Patrimonio Cultural

Cacaos del Municipio de Palestina, Caldas
Foto: Catalina Echavarría A


Denominaciones de Origen y Patrimonio Cultural

En el mundo globalizado, los bienes, productos culturales y manifestaciones de las comunidades autóctonas y locales, serán los que agreguen valor al patrimonio cultural de cada país, en cuanto reflejen su idiosincrasia y marquen la pauta diferenciadora entre las naciones (Perraton, 2004)

Empanadas de pipián
Foto: Catalina Echavarría A.


Los países, a través de las llamadas “denominaciones de origen” podrán identificar en la comunidad internacional como productos únicos, es decir irrepetibles a nivel mundial, las producciones provenientes de sus regiones, en razón de los factores geográficos, climáticos y topográficos, incluidos los recursos humanos.
El valor agregado de la denominación de origen reside en que el consumidor que pretende adquirir dichos productos, sabe que se encuentra frente a un bien que sólo se genera en una zona determinada del mundo y que se fabrica en unas condiciones particulares con un estándar de calidad definido por una marca certificada (Hernández, Hernández, Molina, & Varela, 2011).


Chicharrón, Restaurante El Rancherito, Rionegro, Antioquia
Foto: Catalina Echavarría A


Países como Cuba se han apoyado en  las denominaciones de origen de sus rones y tabacos, para posicionarlos comercialmente en el mercado mundial, en donde son altamente demandados. Similar experiencia se ha presentado en el Perú, con los productos gastronómicos y otros derivados de las manifestaciones culturales de sus comunidades ancestrales.  Productos peruanos certificados (Huamán, 2007) 


Ajíes del Perú, en proceso de certificación
Foto: Catalina Echavarría A.



Este fenómeno se ha reflejado en los tratados internacionales de Comercio (los ADPIC de la OMC (Uranga, López Gómez, & de la Mata, 2008) y en los TLC suscritos entre países latinoamericanos y naciones del primer mundo), en los cuales dentro del capítulo de “signos distintivos” han incluido las denominaciones geográficas, que se dividen en  indicaciones geográficas y denominaciones de origen; las primeras aluden a la zona, región o país donde se produce o comercializa un determinado producto, como cuando se indica “Hecho en:..., ó Comercializado en :...”; las segundas indican la región o área de un país que imprime al producto cualidades únicas e irrepetibles respecto a las que pueda presentar un producto similar proveniente de otra región.

Jericó "cuna del carriel paisa", Antioquia
Foto: Catalina Echavarría A


A nivel de la Subregión Andina en la Decisión 486 de 2000, se reglamentan las Denominaciones de Origen para los países de la C.AN.  (Confederación Andina de Naciones) Se trata de un signo distintivo consistente en una   leyenda con la cual los fabricantes de cada región pueden indicar al lado de su propia marca, que su producto es único a nivel mundial.
Para obtener la autorización de usar la Denominación de Origen, los fabricantes de la región deben  presentar una solicitud ante la autoridad nacional competente, en la cual describan cuáles son las características distintivas de sus productos y sus elementos diferenciadores respecto a los homólogos  generados en otras regiones; verificada la singularidad por el organismo competente, éste otorga a todos los fabricantes de la zona la facultad de identificar sus productos con la leyenda “Denominación de origen Certificada”, la cual debe acompañarse de una Marca de Certificación, cuyo titular avala que todos los productos de esa región, son elaborados con los estándares que dieron lugar al otorgamiento del privilegio.
En el ámbito nacional, se evidencia la  tendencia incipiente de obtener denominaciones de origen para sus productos más representativos,  como “Café de Colombia, el Sombrero vueltiao, el Bocadillo veleño, o al Cerámica del Carmen de Viboral en Antioquia”, entre otros.


Cestería boyacense
Foto: Catalina Echavarría A.



CONCLUSIÓN:
El objetivo nacional debería ser proteger bajo las normas de denominaciones de origen la totalidad de los productos fabricados como sustrato de una tradición cultural y ancestral, lo cual les imprime un valor asociado al Patrimonio Cultural del respectivo país (Grote, 2009). Con lo cual además se lograría que  los conocimientos de las comunidades autóctonas y locales, obtengan una protección frente a los países más desarrollados, quienes pretenden servirse de ellas para expandir su radio de acción económica en contra de los valores tradicionales de dichas comunidades y de su patrimonio ecológico y ambiental.



Cangrejo de mar, Playa El Calao, Córdoba
Foto: Catalina Echavarría A.




Referencias

  • Grote, U. (1 de Enero de 2009). EBSCOhost. Recuperado el 15 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=29&hid=19
  • Hernández, B., Hernández, I., Molina, O., & Varela, O. (1 de Junio de 2011). EBSCOhost. Recuperado el 16 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=12&hid=19
  • Huamán, S. Z. (1 de Junio de 2007). EBSCOhost. Recuperado el 17 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=23&hid=125
  • Perraton, J. (1 de Septiembre de 2004). EBSCOhost. Recuperado el 17 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=9&hid=19
  • Uranga, M. G., López Gómez, M. d., & de la Mata, A. A. (1 de Diciembre de 2008). EBSCOhost. Recuperado el 15 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=25&hid=125


lunes, 12 de marzo de 2012

Culturas de Colombia

Cultura Wayuu


Cultura Tairona


Cultura Amazónica

Cultura Llanera

Cultura Costeña