La recuperación de la arquitectura histórica, es la recuperación de parte de la cultura del pueblo donde esta ubicada como lo señalan Codoñer; Barchino; Torres; Guillen; Nauleon (2005), y la recuperación de la importancia de la preservación de nuestro patrimonio surge de su valor como testimonio de fenómenos culturales, y como elemento que mantiene la unión de un determinado grupo, manifestando los valores desarrollados en el tiempo como acciones válidas de un proceso histórico, y que podrán serlo en el futuro.
Dentro del patrimonio arquitectónico encontramos edificios, casas, monumentos y ruinas que deben ser identificadas, clasificadas y posteriormente registradas ya sea para realizar una restauración, o una preservacion del inmueble; la clasificación de un bien inmueble debe estar siempre fundamentada por la posibilidad que constituyan testimonios documentales de naturaleza histórica, sociológica, arquitectónica, arqueológica, artística, científica o técnica y según criterios de autenticidad calidad y originalidad (Rinaldi y Silvage, 2002); esta clasificación debe ser realizada por el estado nacional, provincial o municipal, o por las instituciones públicas y privadas locales las más activas en promover la identificación y clasificación de los bienes y a partir de estas, la herramienta que permite operar sobre el bien inmueble declarado patrimonio arquitectónico es la confección de un registro, este posibilita el conocimiento de su estado y permite desarrollar acciones tendientes a su preservación o rescate.
El objetivo del rescate es la conservación, entendida como una constante labor de mantenimiento y consolidación. Sin embargo, la conservación debe ser activa para su inserción en el contexto sociocultural local y nacional. Al catalogar un monumento se debe evitar fosilizarlo, es decir , que su fin no sea inútil, procurando con el debido respeto incorporarle elementos contemporáneos que permitan adaptarlo al nuevo uso (Zurita, 2010), paralelamente se deben realizar tareas de promoción, difusión y puesta en valor del bien, hoy es inevitable la necesidad de encarar una política de rescate y preservación del patrimonio arquitectónico, y de recreación de los gestos comunitarios nacidos en la sociedad a lo largo de toda su historia, no separado del mejoramiento de la calidad de vida; como lo menciona Garré (2001).
La sociedad se debe concientizar sobre la importancia del patrimonio arquitectónico para poder tomar decisiones y lograr preservar la identidad de un pueblo y sus raíces, del mismo modo, la conservación debe partir de una política de Estado tendiente a brindar soluciones para la salvaguarda del patrimonio arquitectónico esencial para la nación.
“La historia no es solo una ciencia sino también, una forma de recuerdo”.
Walter Benjamín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario