Cacaos del Municipio de Palestina, Caldas
En el mundo globalizado, los bienes, productos culturales y
manifestaciones de las comunidades autóctonas y locales, serán los que agreguen
valor al patrimonio cultural de cada país, en cuanto reflejen su idiosincrasia
y marquen la pauta diferenciadora entre las naciones (Perraton,
2004) .
Empanadas de pipián
Foto: Catalina Echavarría A.
Los países, a través de las llamadas “denominaciones de origen” podrán identificar
en la comunidad internacional como productos únicos, es decir irrepetibles a
nivel mundial, las producciones provenientes de sus regiones, en razón de los
factores geográficos, climáticos y topográficos, incluidos los recursos
humanos.
El valor agregado de la denominación de origen reside en que el
consumidor que pretende adquirir dichos productos, sabe que se encuentra frente
a un bien que sólo se genera en una zona determinada del mundo y que se fabrica
en unas condiciones particulares con un estándar de calidad definido por una
marca certificada (Hernández, Hernández, Molina, & Varela, 2011) .
Países como Cuba se han apoyado en las denominaciones de origen de sus rones y tabacos, para posicionarlos comercialmente en el mercado mundial, en donde son altamente demandados. Similar experiencia se ha presentado en el Perú, con los productos gastronómicos y otros derivados de las manifestaciones culturales de sus comunidades ancestrales. Productos peruanos certificados(Huamán, 2007)
Chicharrón, Restaurante El Rancherito, Rionegro, Antioquia
Foto: Catalina Echavarría A
Países como Cuba se han apoyado en las denominaciones de origen de sus rones y tabacos, para posicionarlos comercialmente en el mercado mundial, en donde son altamente demandados. Similar experiencia se ha presentado en el Perú, con los productos gastronómicos y otros derivados de las manifestaciones culturales de sus comunidades ancestrales. Productos peruanos certificados
Ajíes del Perú, en proceso de certificación
Foto: Catalina Echavarría A.
Este fenómeno se ha reflejado en los tratados internacionales de
Comercio (los ADPIC de la OMC (Uranga, López Gómez, & de la Mata, 2008) y en los TLC
suscritos entre países latinoamericanos y naciones del primer mundo), en los
cuales dentro del capítulo de “signos distintivos” han incluido las
denominaciones geográficas, que se dividen en indicaciones geográficas y
denominaciones de origen; las primeras aluden a la zona, región o país donde se
produce o comercializa un determinado producto, como cuando se indica “Hecho
en:..., ó Comercializado en :...”; las segundas indican la región o área de un
país que imprime al producto cualidades únicas e irrepetibles respecto a las
que pueda presentar un producto similar proveniente de otra región.
A nivel de la Subregión Andina en la Decisión 486 de 2000, se
reglamentan las Denominaciones de Origen para los países de la C.AN.
(Confederación Andina de Naciones) Se trata de un signo distintivo
consistente en una leyenda con la cual los fabricantes de cada región
pueden indicar al lado de su propia marca, que su producto es único a nivel
mundial.
Para obtener la autorización de usar la Denominación de Origen, los
fabricantes de la región deben presentar una solicitud ante la autoridad
nacional competente, en la cual describan cuáles son las características
distintivas de sus productos y sus elementos diferenciadores respecto a los
homólogos generados en otras regiones; verificada la singularidad por el
organismo competente, éste otorga a todos los fabricantes de la zona la
facultad de identificar sus productos con la leyenda “Denominación de origen
Certificada”, la cual debe acompañarse de una Marca de Certificación, cuyo
titular avala que todos los productos de esa región, son elaborados con los
estándares que dieron lugar al otorgamiento del privilegio.
En el ámbito nacional, se evidencia la tendencia incipiente de
obtener denominaciones de origen para sus productos más representativos,
como “Café de Colombia, el Sombrero vueltiao, el Bocadillo veleño, o al
Cerámica del Carmen de Viboral en Antioquia”, entre otros.
Cestería boyacense
Foto: Catalina Echavarría A.
CONCLUSIÓN:
El objetivo nacional debería ser proteger bajo las normas de denominaciones de origen la totalidad de los productos fabricados como sustrato de una tradición cultural y ancestral, lo cual les imprime un valor asociado al Patrimonio Cultural del respectivo país (Grote, 2009) . Con lo cual además se lograría que los conocimientos de las comunidades autóctonas y locales, obtengan una protección frente a los países más desarrollados, quienes pretenden servirse de ellas para expandir su radio de acción económica en contra de los valores tradicionales de dichas comunidades y de su patrimonio ecológico y ambiental.
Cangrejo de mar, Playa El Calao, Córdoba
Foto: Catalina Echavarría A.
Referencias
- Grote, U. (1 de Enero de 2009). EBSCOhost. Recuperado el 15 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=29&hid=19
- Hernández, B., Hernández, I., Molina, O., & Varela, O. (1 de Junio de 2011). EBSCOhost. Recuperado el 16 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=12&hid=19
- Huamán, S. Z. (1 de Junio de 2007). EBSCOhost. Recuperado el 17 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=23&hid=125
- Perraton, J. (1 de Septiembre de 2004). EBSCOhost. Recuperado el 17 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=9&hid=19
- Uranga, M. G., López Gómez, M. d., & de la Mata, A. A. (1 de Diciembre de 2008). EBSCOhost. Recuperado el 15 de Marzo de 2012, de http://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=f4614678-b37e-4115-84b5-a1e3d95fb1f0%40sessionmgr104&vid=25&hid=125
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